El río Boeza nos recibió en esta ocasión en una fría mañana primaveral, con temperaturas máximas de 14 grados, pero con una sensación térmica de 9ºC y es que las previsiones apuntaban a que nevaría en sistemas montañosos cercanos a Bembibre como la Cordillera Cantábrica o los montes Aquilianos.
Una vez realizados los trabajos previos de muestreo de macroinvertebrados y peces en el río, preparamos las mesas de investigación con las 11 pruebas que poco después cada equipo de niños y niñas debería superar.
Como siempre los niños y niñas llegaron tranquilos, atentos y con interés por saber qué tendrían que hacer en esta segunda visita al río Boeza. Les explicamos que en esta ocasión tendrían que realizar una gincana de 11 pruebas y descifrar un mensaje secreto final. En un principio se mostraron un poco dubitativos, quizá algo temerosos de no poder superar las pruebas. Una vez dadas las instrucciones y formados los equipos dimos la señal de salida y los jóvenes investigadores comenzaron a realizar las distintas pruebas: ciclo del agua, depuradora natural, realización de huellas en yeso, tensión superficial, botes de agua misteriosos, medición de parámetros físico-químicos, identificación de macroinvertebrados acuáticos, juegos de parejas de adultos y larvas, búsqueda de fauna, identificación de árboles, búsqueda del intruso…
Debido al frío reinante el chocolate calentito y el bizcocho hicieron furor y rellenaron las pilas de los niños y niñas a media mañana.
Poco a poco cada equipo fue superando todas y cada una de las pruebas, y consiguiendo por tanto las correspondientes tarjetas. Por su parte los biólogos y MISI se sintieron muy orgullosos al comprobar que los niños y niñas se acordaban de muchos conceptos y datos aprendidos en la primera actividad en el río, por lo que algunas mesas de investigación, como la de los macroinvertebrados acuáticos y la de biodiversidad completaban las pruebas casi sin ayuda. Trabajaron muy bien en equipo, respetando las opiniones de sus compañeros y argumentando sus respuestas. Sin duda pronto serán unos estupendos cuidadores y cuidadoras de ríos.
¡Nos vemos en el río!


