Un nublado y fresco 15 de abril regresamos al lugar de las actividades en el río, entre los ríos Rato y Miño para realizar la segunda actividad en el río, la Gran Gincana Me Gusta Mi Río.
Una vez formados los distintos grupos de trabajo y explicadas las normas, los diferentes equipos de investigadores se dirigieron a las distintas mesas de investigación para realizar las 11 pruebas.
Los distintos grupos fueron superando las diferentes pruebas, algunos con mayor acierto, habilidad o fortuna que otros. Pero lo más importante es que las pruebas sirvieron para repasar y fijar conceptos muy importantes para llegar a ser buenos cuidadores de ríos.
Siendo conscientes de que, al ser grupos integrados por muchos niños y niñas, MISI y los biólogos les advirtieron que antes de dar una respuesta la consensuaran entre todos y todas, pues, tomarían como válida la primera de las respuestas escuchada y muchas pruebas no tenían una segunda oportunidad. De este modo se mostraron más colaboradores y cautos a la hora de elegir sus respuestas, y argumentar las razones que los habían llevado a esa conclusión. Como aspecto positivo pudimos comprobar que en cada equipo había niños y niñas con un enorme interés en las actividades, quienes habían anotado meticulosamente en su cuaderno de investigación “Me Gusta Mi Río” lo vivido en la primera actividad en el río. Esos datos, y las ideas que iban surgiendo al debatir, fueron en muchos casos clave para superar pruebas.
Una de las pruebas que más les costó superar fue “el intruso”. Se trata de una prueba en la que durante un paseo por el río Miño los niños y niñas se iban encontrando con imágenes de animales escondidas previamente por un biólogo. Con la ayuda de su vista y unos prismáticos iban localizando e identificando cada una de las 10 especies ocultas en su hábitat. Pero además de encontrarlas debían decidir cuál de esas especies era un intruso. La aparición de un galápago invasor, probablemente una tortuga de orejas amarillas (Trachemys scripta scripta) ayudó a que los niños y niñas se diesen cuenta que el intruso era la lámina del visón americano, por ser también una especie invasora. Durante la búsqueda, además de la tortuga de orejas amarillas, los jóvenes investigadores del CEIP Anexa disfrutaron observando con los prismáticos otras especies como garzas, ánades reales, pinzones, ratoneros o milanos negros.
Una vez superadas las 11 pruebas pudieron resolver el enigma final y así entre todos y todas gritar a una ¡cuidamos el río!
Ya falta menos para la siguiente actividad, ¡nos vemos en el río!


