El río Cereixo también conocido como Hospital da Briña, o simplemente Briña, nace en “A Chan do Cereixo”, zona llana en la que hay una turbera de enorme interés ecológico situada a 340 msnm. Esta explanada inundada tiene una extensión de unos 20 mil metros cuadrados y acoge especies únicas adaptadas a vivir en ambientes inundados y con pocos nutrientes, como Carex durieui endémica del noroeste peninsular o la Arnica montana. Existe una importante comunidad de anfibios, entre los que destaca el tritón palmeado (Triturus helveticus) o la salamandra rabilarga (Chioglossa lusitanica). También está presente el lagarto verdinegro, endemismo del noroeste peninsular al igual que la salamandra rabilarga. En esta zona tiene el límite de distribución mundial el bisbita arbóreo (Anthus trivialis) que llega a este lugar para criar. En época migratoria también podemos observar algunos ejemplares de chorlito carámbolo (Charadrius molinellus). Otra ave de interés que se puede observar en esta zona y alrededores es la lechuza campestre (Asio flammeus).
Además, Chan do Cereixo es un yacimiento arqueológico datado en el Plistoceno medio que forma parte del conjunto de hallazgos paleolíticos pertenecientes a la primeras poblaciones de homínidos en territorios de la actual Galicia, con una antigüedad estimada entre los 300 y 200 mil años.
Desde esta zona el río Cereixo se dirige hacia Tomiño, pasando previamente por un antiguo embalse donde se almacenaba agua para la primera central hidroeléctica que hubo en España, la central de Miudiña, ubicada en Tebra (Tomiño) y que abastecía de electricidad a Tui. A finales del siglo XIX, año 1896, Leoncio Comesaña y José Leiras, fundadores de la Compañía Electricista de Tui, consiguieron en el plazo de trece meses, dotar a la ciudad de un servicio que era desconocido en el resto de España, y solo de manera experimental, en contados puntos de Europa.
Más abajo, ya centro del centro urbano de Tomiño, el río forma una fabulosa zona de esparcimiento y picnic denominada “Río da Pedra”, donde desarrollamos las actividades del proyecto de educación ambiental Me Gusta Mi Río, promovido por la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil.
La zona seleccionada es de fácil acceso para los escolares cuenta con servicios como aparcamiento y contenedores de basura, e infraestructuras como un molino restaurado, el canal de conducción de agua al molino, un puente de madera sobre el río Cereixo y mesas con bancos de granito. El área recreativa se ha integrado respetando el bosque de ribera y la vegetación riparia. Entre las especies arbóreas dominan los alisos (Alnus glutinosa) y los sauces (Salix atrocinerea). Otras especies que se observan en la zona son el laurel (Laurus nobilis), el roble (Quercus robur) y el saúco (Sambucus nigra).
En la zona se pueden observar diferentes ambientes acuáticos, lo que favorece la observación de diferentes especies faunísticas. Así existen zonas con aguas rápidas y fondos de canto rodado, donde se cobijan macroinvertebrados como tricópteros y efémeras, aguas más tranquilas con fondos arenoso, donde observar larvas de odonatos, así como aguas casi paradas y fondos de lodo donde es sencillo encontrar anfibios como la rana verde (Pelophylax perezi) y el tritón ibérico (Lissotriton boscai).
En el bosque de ribera son muy abundantes aves como la lavandera común, lavandera cascadeña, carbonero común, carbonero garrapinos, herrerillo común, herrerillo capuchino, chochín, verderón, mirlo, zorzal charlo, paloma torcaz, pico picapinos y paloma torcaz. En las orillas del río también se pueden descubrir indicios de la presencia del mamífero más representativo de nuestros ríos, la nutria común o paleártica.
