El 29 de marzo viajamos hasta Ponferrada, cambiamos el idioma gallego por el castellano y nos dispusimos a pasar un día muy agradable con los escolares del Jesús Maestro de Ponferrada.
Queremos agradecer desde aquí la amabilidad y curiosidad que mostró la gente que pasaba por el paseo del río Sil, quienes se paraban y preguntaban sobre lo que estábamos organizando. Cuando les informábamos que era una actividad de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil de educación ambiental para sensibilizar sobre la importancia del agua y los valores naturales del río nos felicitaron por la iniciativa y se lamentaban de de que en sus tiempos de estudiantes no hubiera este tipo de actividades.
Los niños y niñas del Jesús Maestro son todo un ejemplo de jóvenes con ganas de aprender y de implicarse en la conservación de los ríos. Con los nervios típicos de una jornada de aprendizaje al aire libre, se mostraron en todo momento atentos, participativos y colaborativos, al igual que sus profes, quienes fueron pasando también por las distintas mesas de investigación y participando en las mismas. Un placer desplazarse cientos de kilómetros cuando te reciben de ese modo.
Una jornada de diversión aprendiendo un poquito de ese gran río que tienen en su ciudad, que ya lo dice el refrán, “el Sil lleva el agua y el Miño, la fama”.

