El 12 de abril nos dirigimos a Salvaterra do Miño para realizar la segunda actividad en el río Tea. Nos recibió nuevamente un día despejado y muy caluroso. En esta segunda jornada de investigación en el río teníamos preparada una gincana con 11 pruebas que cada equipo de investigadores debía superar. Para ello tendrían que recordar lo aprendido en la primera visita, estar muy atentos a las pistas e instrucciones proporcionadas por los biólogos y Misi.
Los niños y niñas estuvieron muy atentos y concentrados en las pruebas y recordaban muchos de los conceptos y metodología explicados en la primera visita al río. Además, sus profesores están muy implicados con este proyecto educativo y aprovechan la ocasión para reforzar y relacionar con conceptos que están impartiendo en las aulas o en el Club de Ciencias.
Los equipos fueron realizando de forma rotatoria las 11 pruebas:
- En la mesa del agua tenían que recordar cómo se realizaba el experimento de la “depuradora natural”, procediendo a su montaje y comprobando su funcionamiento. En otra de las pruebas, comprobaron la magia de la tensión superficial del agua y la capilaridad y entendieron cómo estas propiedades del agua ayudan al trasporte de los nutrientes en el reino vegetal. Además, realizaron varias huellas en yeso, huellas de animales y una réplica de Misi, que se llevaron de recuerdo para su clase.
- En la mesa de análisis físico químico realizaron mediciones de parámetros físicos y químicos del agua. Pero más complicado aún fue descubrir qué bote, de los 6 botes con agua presentes sobre la mesa, era el que contenía agua de río.
- En la mesa de estudio de macroinvertebrados acuáticos demostraron sus habilidades identificando los distintos grupos que habíamos separado en placas Petri. Además, conocieron cómo son los adultos voladores en lo que se metarmorfosean. Con el juego “un bicho en mi cabeza” demostraron que ya saben llamar a las cosas por su nombre: branquias, tórax, patas, antenas… Plantearon muchas preguntas hasta adivinar qué invertebrado se había alojado sobre su cabeza.
- Por último, en la mesa de la biodiversidad demostraron estar preparados para reconocer diferentes especies de flora y fauna, y para diferenciar especies autóctonas de especies exóticas. Además, tuvimos la gran suerte de presenciar un acontecimiento muy llamativo, la remontada río arriba de un grupo de bogas del Duero, que daban enormes brincos para conseguir sortear los saltos de agua. A mayor brinco de las bogas mayor asombro de los niños y niñas que los observaban atónitos con los prismáticos.
Una vez finalizadas las pruebas pudimos comprobar que todos los equipos habían conseguido descifrar sin problemas la frase secreta: ¡CUIDAMOS EL RÍO!
Pero para seguir cuidando el río hay que seguir aprendiendo, por eso aún tenemos preparadas algunas actividades más, ¡nos vemos en el río!

