El viernes 20 de octubre fue el turno del CEIP de Seixalbo, el colegio más numeroso que participa este año en el Proyecto de Educación Ambiental “ME GUSTA MI RÍO, ENSÉÑAME A CUIDARLO”, impulsado por la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil. En total participaron 53 alumnos y alumnas, 29 de 5.º y 24 de 6.º de primaria, y sus profes, todos muy ilusionados por recibir a MISI y descubrir lo que se esconde detrás del cuidado del agua.
Desde el primer momento, el entusiasmo llenó el aula. MISI comenzó lanzando preguntas: “¿Dónde encontramos agua?”, “¿Qué pasaría si dejásemos un grifo abierto?”, “¿Toda el agua del planeta es dulce?”. Las respuestas llovieron por todas partes: “en las nubes”, “en los pozos”, “en el mar”, “en los glaciares”, “en el grifo de casa”. Después llegó la gran incógnita: ¿qué porcentaje del agua del planeta es dulce? Hubo muchas apuestas, desde el 60 % hasta el 10 %, antes de descubrir la sorprendente realidad: solo el 2,5 % del total es agua dulce, y de esa mínima parte, apenas un 0,007 % está disponible en ríos, lagos y humedales. Si toda el agua del planeta cupiera en un cubo, esa pequeña cantidad equivaldría a una cucharilla de café.
A partir de ahí, comenzaron a construir juntos su definición de río: “una corriente de agua dulce que nace en la montaña y va al mar”. Hablamos de los afluentes, de cómo se comunican los ríos entre sí y de su importancia para los ecosistemas. “El río es de todos, por eso todos debemos cuidarlo”, concluyó uno de los alumnos, arrancando aplausos espontáneos.
Y llegó el momento del juego de los sobres misteriosos. Ocho voluntarios pasaron al frente y abrieron los sobres, descubriendo en su interior imágenes de flora y fauna propias de un río sano —rana, trucha, efímera, nutria, mirlo acuático, aliso— y otras que representaban impactos negativos —basura, cauces artificiales, desperdicio de agua potable—. Entre risas, comentarios y razonamientos, fueron completando el “río ideal” de Seixalbo.
El clímax llegó con la broma de MISI. El biólogo colocó primero a MISI triste, lo que generó un silencio tenso entre los alumnos… hasta que, con un rápido movimiento, apareció MISI contenta. Estallaron los aplausos, las risas y alguna que otra coreografía improvisada. A continuación, MISI les explicó el papel de las Confederaciones Hidrográficas y les mostró un gran mapa de la Demarcación Hidrográfica del Miño-Sil, con etiquetas verdes (ríos donde el proyecto ya se ha realizado) y blancas (ríos que aún esperan nuevos investigadores que se convertirán en guardarríos). Los alumnos observaron con atención y se sintieron orgullosos de formar parte de esa gran red que protege nuestros ríos.
Después llegó el momento de conocer el plan del proyecto: tres salidas de investigación al río, tres talleres en el aula —Ahorro de agua, Un viaje por mi río y Me gusta mi río— y, en junio, el Congreso Final, coincidiendo con el Día Mundial del Medio Ambiente. MISI también les enseñó la web del programa, donde podrán seguir las novedades, ver sus fotografías y compartir experiencias con otros centros.
El cierre fue tan animado como el resto de la jornada. MISI repartió el merchandising oficial: mochila, gorra, chaleco identificativo, cuaderno MGMR y lápiz. Una alumna desfiló con todo el equipamiento mientras sus compañeros aplaudían entre carcajadas.
Nos despedimos entre sonrisas y promesas de reencontrarnos muy pronto, cuando toque la primera salida al río. El entusiasmo del CEIP de Seixalbo dejó claro que el proyecto no podría haber empezado mejor.
¡Nos vemos en el río!

CEIP Seixalbo – 1ª actividad de investigación en el río Miño. 4 de noviembre – Oira (Ourense)
El martes 4 de noviembre realizamos la primera actividad de investigación en el río Miño con el alumnado y profesorado del CEIP Seixalbo. Los niños y niñas llegaron a Oira equipados con su chaleco identificativo, su mochila del proyecto y su cuaderno de investigación MGMR, cargados de ilusión y ganas de investigar. Nos acompañaron en la jornada de río, Manuel Sarria, director del proyecto, y Milagros Sierra, responsable del Departamento de Comunicación de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil (CHMS).
Estación de investigación del agua. Dirigida por la bióloga Lucía, en esta estación el alumnado descubrió cómo funciona el ciclo del agua y cómo el suelo puede ser un filtro natural. El experimento estrella fue la depuradora natural, que les permitió ver cómo se limpia el agua al filtrarse a través de diferentes componentes del suelo del bosque.
Este año abordamos un tema que les impactó especialmente: las cenizas de los incendios forestales de este verano en Ourense. Aunque recordaban los incendios, desconocían cómo podían afectar al río y a sus habitantes, por lo que este aprendizaje fue especialmente revelador.
La estación dejó además momentos muy divertidos, como la espontánea coreografía de “La Macarena” de tres alumnos para celebrar uno de los experimentos, provocando las risas de todos.
Estación de análisis físico-químico. Con la bióloga Tamara, los niños y niñas se convirtieron en pequeños científicos analizando temperatura, pH, oxígeno disuelto, conductividad y turbidez. Los resultados fueron: 15,1 ºC, 39–41 % de oxígeno disuelto, pH 7, conductividad 78 y turbidez 0. El alumnado disfrutó especialmente usando pipetas y tiras reactivas.
También aquí se trabajó la problemática de las cenizas, relacionando cómo pueden modificar valores como el pH o la turbidez y qué consecuencias tiene esto para el ecosistema. Además, gracias a su capacidad de observación encontraron una efémera muerta, que guardaron en una gorra para identificarla más tarde en la mesa de análisis de macroinvertebrados.
Mesa del chocolate. Después de dos estaciones intensas llegó el descanso más esperado: la mesa del chocolate. Manuel les había advertido que solo podrían acceder quienes hubiesen investigado bien… ¡y todos lo hicieron! Disfrutaron de chocolate y bizcocho entre risas mientras comentaban lo mucho que estaban aprendiendo.
Estación de macroinvertebrados acuáticos. En la estación dirigida por el biólogo Rodrigo, los niños y niñas observaron una gran variedad de macroinvertebrados. Los grupos participaron con entusiasmo, manipulando las muestras con respeto y anotando los datos en su cuaderno de investigación.
Los cangrejos de río fueron los protagonistas: uno fue bautizado como “Eustaquio el Crustáceo”. En un momento, varios cangrejos decidieron escapar de las bandejas y avanzar por el suelo, provocando carcajadas. Estos momentos llenos de espontaneidad y emoción hicieron que esta estación fuese una de las favoritas.
Estación de biodiversidad. En la estación dirigida por el biólogo Manuel, el alumnado descubrió la vegetación y la fauna del bosque de ribera. Identificaron a “Los protectores del río”, los árboles que cuidan de las riberas, y vivieron uno de los momentos más divertidos del día cuando, al preguntar por el fruto del roble y dar la pista de que empieza por “Lan…”, un alumno respondió: “¡LANGOSTAS!”, provocando risas y asegurando que nadie olvidará que se llaman landras.
También disfrutaron del juego de huellas y del “rincón del río”, donde observaron el fondo del Miño y varias especies como el cangrejo americano y peces como el espinoso, el cacho y la boga del Duero.
Al terminar la investigación en las cuatro estaciones llegó la evaluación final, un momento muy especial para los biólogos pues es cuando los niños y niñas valoran lo que han aprendido. No faltó la broma clásica del equipo: cuando el alumnado indicó claramente que les había encantado una actividad, el biólogo colocó la tarjeta equivocada para provocar su reacción. La respuesta llegó al instante, entre risas: “¡¡NOOO!! ¡¡NOS ENCANTÓ!! ¡¡MISI AZUL, MISI AZUL!!”.
Enhorabuena a los niños y niñas por su comportamiento general, curioso, participativo, educado y con enormes ganas de aprender jugando, experimentando y descubriendo. Muchas gracias también a sus profesoras, que acompañaron y apoyaron durante toda la mañana. Entre todos y todas logramos crear una jornada en la que el alumnado aprendió a entender mejor su río para poder cuidarlo, se reforzaron contenidos curriculares y se vivió una auténtica aventura científica al aire libre. Nuestro lema “conocer para valorar”…
¡Enhorabuena por el magnífico trabajo realizado!
Nos vemos en el cole con el Taller 1: “Ahorro de agua”.
Galería de fotos CEIP Seixalbo. 1ª actividad de investigación en el río Miño.

Segunda actividad
El 10 de marzo regresamos al río con el alumnado y profesorado del CEIP Seixalbo para realizar la segunda actividad del proyecto Me Gusta Mi Río. Nada más llegar presentamos la actividad al alumnado: una yincana compuesta por once pruebas que debían superar trabajando en equipo. Cada reto superado les permitiría conseguir una tarjeta y, con todas ellas, o con las que lograsen reunir, tendrían que descubrir el mensaje secreto escondido en las letras.
Al comienzo de la actividad los niños y niñas se mostraban algo cohibidos, pero en muy poco tiempo comenzaron a soltarse, participando con entusiasmo, ilusión y muchas ganas de superar cada una de las pruebas. Durante la mañana los equipos fueron rotando por las cuatro mesas de investigación del proyecto: agua, análisis físico-químico, macroinvertebrados acuáticos y biodiversidad.
En la mesa del agua una de las pruebas que más disfrutaron fue la elaboración de huellas en escayola. Durante la primera actividad ya habíamos aprendido que cuando el agua cae sobre la tierra y se mezcla con sedimentos se forma barro, y en esas zonas los animales que viven cerca del río dejan sus huellas. En esta ocasión los jóvenes investigadores aprendieron cómo se pueden recoger esas huellas para estudiarlas mejor, realizando moldes con escayola. Les hizo especial ilusión poder llevarse al colegio las huellas de algunos animales que viven en el entorno del río, como la nutria o el zorro, así como la huella de MISI, la supergota de agua dulce que les acompaña a lo largo del proyecto.
En la mesa de análisis físico-químico los equipos volvieron a trabajar con los parámetros que caracterizan el agua del río. El reto consistía en identificar cuál de varios botes contenía realmente agua de su río utilizando las pistas que ofrecen los análisis físico-químicos. El juego de los “botes misteriosos” despertó mucha curiosidad entre los participantes. Aprovechamos además para explicar cómo afectan las cenizas de los incendios forestales al agua de los ríos, algo especialmente relevante en la provincia de Ourense tras los numerosos incendios del año pasado. Cuando la vegetación se quema, el suelo queda más expuesto y, con las lluvias, las cenizas pueden ser arrastradas hasta los ríos. Estas cenizas aportan sedimentos y nutrientes que modifican las características físico-químicas del agua, aumentar la turbidez y alterar la cantidad de oxígeno disponible para los organismos acuáticos, afectando así al equilibrio del ecosistema fluvial.
En la mesa de macroinvertebrados acuáticos los niños y niñas participaron en diferentes juegos de identificación de organismos que viven en el río. Uno de los que más les llamó la atención fue el juego “un bicho en mi cabeza”, en el que cada participante debía descubrir qué organismo representaba haciendo preguntas a sus compañeros. Durante la actividad pudieron observar distintos macroinvertebrados presentes en el río, como
tricópteros con estuche de palos o de piedras, odonatos, sanguijuelas, oligoquetos y zapateros. Aunque a algunos grupos les costó más formular las preguntas al principio, todos quisieron participar y se implicaron activamente en la actividad.
Por su parte, en la mesa de biodiversidad una de las actividades que más les gustó fue el juego de búsqueda de fauna utilizando prismáticos. Gracias a esta prueba pudieron descubrir algunas de las especies que habitan en el río en la zona de Oira y recordar que las especies invasoras suponen un problema para el ecosistema fluvial. También les hizo mucha ilusión volver a encontrarse con los cangrejos de río, a los que en la primera visita habían bautizado con el nombre de “Eustaquio”, un nombre que recordaban perfectamente y que provocó muchas sonrisas al volver a verlos. Para superar una de las pruebas los equipos debían identificar diez especies escondidas en su hábitat en el río y recordar sus nombres en galego. Los grupos demostraron mucha inteligencia organizándose y repartiéndose las tareas para memorizar los nombres y superar el reto. Dentro de esta misma prueba también tenían que descubrir al intruso. Todos los equipos lograron deducir que se trataba del visón americano, ya que al pedir la lámina de mamíferos comprobaron que no aparecía en ella. Fue entonces cuando varios alumnos comenzaron a decir: “ten que ser o intruso!”, recordando que se trataba de una especie invasora.
Durante la actividad final se produjeron además algunas curiosidades divertidas. Por ejemplo, a algún niño le costaba entender el mecanismo de la pinza para colgar las tarjetas de las pruebas, hasta que uno de sus compañeros le espetó entre risas: “hai que colgar máis roupa no tendal da casa!”.
A lo largo de toda la jornada los grupos trabajaron con muchísima ilusión, entusiasmo y compañerismo, implicándose plenamente en cada una de las pruebas de la yincana.
Muchas gracias a todos y todas por vuestras ganas de aprender y por el interés que mostráis en conocer mejor vuestro río. Poco a poco vais descubriendo cómo funciona este ecosistema y qué podemos hacer para cuidarlo.
Datos obtenidos en la prueba de medición de los parámetros físico-químicos del agua:
- Temperatura: 9,2 ºC
- Oxígeno disuelto: 34-35 %
- pH: 6
- Conductividad: 38
- Turbidez: 0
¡Nos vemos en el cole para continuar el proyecto con el taller “Un viaje por mi río”!
Galería de fotos. 2ª actividad en el río. CEIP Seixalbo

El 18 de abril realizamos la tercera actividad del proyecto Me Gusta Mi Río con el alumnado del CEIP Seixalbo, una jornada muy completa en la que pudieron comprender de forma directa cómo el agua que utilizamos vuelve al río tras ser depurada.
La mañana comenzó con la visita a la EDAR de Ourense, una instalación de referencia que funciona bajo el concepto de ecofactoría y que tiene capacidad para tratar las aguas residuales de una población equivalente de más de 200.000 habitantes. Queremos agradecer especialmente la atención y las explicaciones de María Micaela e Iván, de Veolia, que supieron acercar el funcionamiento de la planta de forma clara, cercana y muy didáctica. María, además, regaló al colegio unos folletos en los que el pulpo Martín explica el funcionamiento de la ecofactoría.
La visita comenzó en la oficina, donde, apoyándose en diagramas en pantalla, el alumnado pudo seguir las distintas fases del proceso de depuración. A continuación, recorrieron las instalaciones visitando cada una de esas partes que acababan de ver representadas, lo que permitió entender de forma muy clara qué ocurre en cada etapa. La explicación se reforzó además con la observación directa de varios botes de cristal que mostraban el estado del agua en las distintas fases del proceso: el agua de entrada, muy sucia y con restos de toallitas; el agua del tratamiento biológico con los flóculos de bacterias encargadas de eliminar la materia orgánica; el agua final antes de su devolución al río —que, como ellos mismos señalaron, no es potable porque debería pasar previamente por una ETAP—; y también lodos ya secos.
Posteriormente visitamos las distintas instalaciones donde tienen lugar cada uno de estos procesos. Uno de los momentos que más les impactó fue observar el foso de admisión de las aguas residuales, impresionados por su profundidad y dimensiones. También quedaron boquiabiertos al ver la cantidad de arena y toallitas que se eliminan en las primeras fases del proceso, entendiendo de forma muy directa las consecuencias de un mal uso del agua en casa.
El recorrido continuó por los grandes tanques de decantación primaria, cuyas dimensiones no dejaron indiferente a nadie, y por el resto de instalaciones, donde pudieron observar cómo el agua va siendo tratada hasta quedar lista para su devolución al río. Les llamó especialmente la atención que, a pesar de todo este proceso, la planta no presenta olores en el exterior.
Los lodos despertaron su interés al descubrir que, tras ser analizados, se reutilizan como fertilizante en agricultura, principalmente en cultivos de cereal en León.
Tras la visita, nos desplazamos a una zona cercana al río Miño, junto a la depuradora, donde realizamos la última actividad de la jornada. Allí colocamos una caja nido con el nombre del centro educativo, un momento vivido con ilusión que simboliza su compromiso con la mejora de la biodiversidad y el cuidado del río.
Una jornada muy completa en la que el alumnado aprendió, se sorprendió y disfrutó comprendiendo cómo el cuidado del río empieza en nuestras propias acciones en casa.
¡Nos vemos en el río!
Galería de fotos. CEIP Seixalbo. 3ª actividad en el río.

CEIP Seixalbo – Taller 1. Ahorro de agua
El 26 de febrero regresamos al CEIP Seixalbo de Ourense para desarrollar el primer taller de aula del proyecto Me Gusta Mi Río, en una jornada muy especial, pues celebramos la conmemoración del Día Mundial de la Educación Ambiental. En la actividad participaron el alumnado de 5.º y 6.º de Primaria, su profesorado y representantes de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil (CHMS).
El acto comenzó con una intervención muy significativa por parte de los niños y niñas, que presentaron un PowerPoint elaborado por ellos mismos en el que explicaron qué significa para ellos la educación ambiental, y qué acciones podemos poner en práctica para proteger nuestro entorno. A través de sus palabras, demostraron una gran sensibilidad hacia el cuidado del medio ambiente y de los ríos, así como todo lo aprendido hasta el momento gracias a su participación activa en el proyecto.
A continuación, tomó la palabra el presidente de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, José Antonio Quiroga, quien felicitó al alumnado por el excelente trabajo realizado, les animó a seguir aprendiendo y formándose en materia ambiental y les trasladó un mensaje claro y directo: ellos y ellas son el futuro, y de su implicación, conocimiento y compromiso dependerá en gran medida el cuidado de los ríos y de los ecosistemas fluviales en los próximos años.
En su intervención destacó la importancia de la educación ambiental como herramienta fundamental para crear una ciudadanía responsable y consciente del valor de la naturaleza en general y del agua dulce en particular. Tras estas palabras, el presidente de la CHMS hizo entrega al centro de una placa conmemorativa, en reconocimiento a la participación e implicación del CEIP Seixalbo en el proyecto Me Gusta Mi Río, agradeciendo el compromiso del centro educativo y del profesorado con la educación ambiental.
A continuación, dio comienzo el primer taller de aula, centrado en el ahorro de agua. El alumnado ya había realizado previamente el Reto 2 sobre la Huella Hídrica, por lo que partían de una base sólida y comprendían que el consumo de agua no se produce únicamente de forma directa, sino también indirecta. Uno de los ejemplos que generó mayor impacto fue descubrir que fabricar una camiseta puede requerir entre 2.000 y 3.000 litros de agua, lo que dio lugar a una reflexión colectiva sobre nuestros hábitos de consumo y el uso responsable de los recursos.
Llegó entonces el momento de investigar. El grupo se dividió en científicos de campo y científicos de laboratorio, que trabajaron de manera simultánea para analizar distintos aspectos del uso del agua en el centro.
Los científicos de laboratorio analizaron datos reales de precipitación para estimar cuánta agua cae anualmente sobre el colegio. A partir del estudio de los registros de Meteogalicia (estación meteorológica de Ourense ciudad) de los últimos diez años, calcularon que en Ourense la precipitación media anual es de 883 litros por metro cuadrado. Posteriormente midieron por satélite la superficie de los tejados del centro, con dimensiones de 55 × 30 m, 27 × 12 m y 45 × 25 m, obteniendo una superficie total de 3.099 m². Al multiplicar ambos valores, descubrieron que sobre el tejado del colegio caen aproximadamente 2.736.417 litros de agua al año.
Este resultado fue puesto en contexto al compararlo con la huella hídrica media anual de una familia, estimada en 1.240.000 litros, lo que permitió comprender que, a pesar de parecer una cantidad muy elevada, apenas cubriría el consumo indirecto de poco más de dos familias durante un año.
Por su parte, los científicos de campo recorrieron las instalaciones del centro para analizar el consumo directo de agua, contabilizando el número de grifos (32) y cisternas (36), así como su gasto medio, que fue de 3 litros por grifo y se estimó el gasto por cisterna entre 3 y 7 litros, al ser de pulsador. Estos datos sirvieron para reflexionar sobre el uso diario que se hace del agua en el colegio y sobre la necesidad de mejorar determinados hábitos.
La puesta en común de los resultados dio lugar a un debate muy enriquecedor, en el que el alumnado llegó a una conclusión compartida: gastamos demasiada agua, tanto de forma directa como indirecta, y es imprescindible reducir nuestro consumo para cuidar los ríos y los ecosistemas fluviales. Con toda la información obtenida, los equipos tienen los mimbres para realizar un magnífico póster divulgativo que presentarán en el Congreso Final del proyecto, en el que deberán reflejar:
- los datos de consumo de grifos y cisternas del centro,
- la cantidad de agua que podría recuperarse anualmente del tejado,
- cinco ideas concretas para ahorrar agua.
Queremos felicitar al alumnado por su implicación, su capacidad de análisis y el excelente trabajo realizado, así como al profesorado y al CEIP Seixalbo por su compromiso continuado con la educación ambiental.
¡Nos vemos en el río!
Galería de fotos. CEIP Seixalbo. Taller ahorro de agua

Taller 2. UN VIAJE POR MI RÍO
El 18 de marzo visitamos el CEIP Seixalbo para realizar el taller 2 “Un viaje por mi río”, una sesión en la que el alumnado se enfrentó a distintos enigmas para descubrir cómo nos relacionamos con los ríos y cómo nuestras acciones pueden influir en su funcionamiento.
Desde el inicio, organizados en equipos, se implicaron mucho en la resolución de las pruebas, trabajando de forma colaborativa y ayudándose unos a otros para avanzar. A través de los enigmas fueron descubriendo diferentes infraestructuras como presas, azudes o pasos para peces, aprendiendo nuevas palabras y comprendiendo poco a poco cómo funcionan.
Uno de los momentos más interesantes surgió cuando comenzaron a relacionar lo aprendido con su entorno más cercano. Algunos alumnos comentaban que habían visto este tipo de construcciones en la zona de Cachamuíña, por San Vicente, donde recordaban la presencia de molinos, canales de agua y poldras en el río. Esto permitió conectar directamente el contenido del taller con su realidad, haciendo el aprendizaje mucho más significativo.
A medida que avanzaban, fueron entendiendo que no todas las infraestructuras afectan igual al río. Reflexionaron sobre cómo algunas pueden dificultar el paso de los peces o alterar el movimiento natural de los sedimentos, mientras que otras intentan adaptarse mejor al funcionamiento del ecosistema. Estas ideas generaron pequeños debates muy interesantes dentro de los grupos.
El ambiente fue muy positivo durante toda la sesión, con muchas ganas de participar, momentos de descubrimiento y satisfacción cada vez que resolvían un enigma. Trabajaron en equipo, compartieron ideas y, casi sin darse cuenta, fueron aprendiendo a interpretar el río desde una mirada más completa.
Este taller les servirá ahora como base para la redacción final, en la que describirán cómo es su río a su paso por su entorno y podrán incorporar algunas de las infraestructuras trabajadas, reflexionando sobre su impacto.
¡Nos vemos en el río!
Galería de fotos. CEIP Seixalbo. Taller 2 «Un viaje por mi río»

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CEIP Seixalbo (Ourense) – Taller 3 “Me Gusta Mi Río”
El 5 de mayo regresamos al CEIP Seixalbo para realizar el último de los talleres del proyecto Me Gusta Mi Río, una jornada en la que el alumnado pudo demostrar todo lo aprendido durante estos meses mientras disfrutaba de una de las actividades más esperadas del programa.
Tras visualizar el vídeo de la última salida al río, presentamos el gran tablero de juego Me Gusta Mi Río y comenzó una partida que, desde las primeras tiradas, estuvo marcada por la emoción y la rivalidad entre los equipos. Muy pronto quedó claro que nadie estaba dispuesto a regalar ni una sola casilla y que todos querían ser los primeros en alcanzar la desembocadura.
Las preguntas sobre biodiversidad, amenazas para los ríos, infraestructuras hidráulicas y beneficios ecosistémicos generaron continuos debates dentro de los equipos. Los participantes discutían las respuestas, celebraban los aciertos y seguían con atención los avances de sus rivales. La competitividad fue especialmente intensa entre los equipos de 5º y uno de los equipos de 6º, que protagonizaron una partida muy igualada y emocionante hasta las últimas casillas.
A medida que avanzaba el juego fueron recordando muchas de las experiencias vividas durante el proyecto, relacionando preguntas y respuestas con las actividades realizadas en el aula y las visitas al río. Cada acierto era celebrado con entusiasmo y cada amenaza superada suponía una nueva oportunidad para acercarse a la meta.
La partida resultó tan entretenida que, cuando terminó, varios alumnos y alumnas preguntaron si podían volver a empezar para jugar otra vez. Sin duda, fue una de las señales más claras de lo mucho que habían disfrutado de la actividad.
Después llegó la parte más creativa del taller. Muchos no esperaban que, además de jugar, tendrían que preparar una canción para el Congreso Final. Tras la sorpresa inicial comenzaron a intercambiar ideas, buscar letras, pensar estribillos y organizarse dentro de los grupos para dar forma a sus propuestas. Poco a poco fueron apareciendo las primeras composiciones, demostrando que la creatividad también puede ser una gran aliada para transmitir mensajes de educación ambiental.
La jornada sirvió para repasar conocimientos, reforzar el trabajo en equipo y recordar todo lo aprendido durante el proyecto. Un magnífico cierre para una experiencia en la que el alumnado ha conocido mejor su río y ha aprendido cómo contribuir a su conservación.
¡Nos vemos en el Congreso Final!
Galería de Fotos. CEIP Seixalbo. 3º taller.

