El lunes 21 de octubre visitamos el CEIP A Ponte, donde nos esperaban con entusiasmo 47 alumnos y alumnas de 5.º de primaria y sus profes. Querían descubrir en qué consistía el Proyecto de Educación Ambiental “ME GUSTA MI RÍO, ENSÉÑAME A CUIDARLO”, promovido por la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil.
Tuvimos la suerte de que ese día nos acompañó Milagros Sierra, responsable del Departamento de Comunicación de la CHMS, quién agradeció a los niños y niñas su presencia y les dio la bienvenida al proyecto, deseando que el mismo sea de gran interés y provecho para ellos, sus profes y para el río que van a cuidar.
Desde el inicio, MISI consiguió captar su atención. Se notaba que estos chicos y chicas ya sabían mucho sobre los ríos de Ourense y estaban deseando participar. Comenzamos hablando del agua y su valor. MISI lanzó una pregunta: “¿Sabéis cuánta del agua del planeta es dulce?”. Las respuestas fueron tan variadas como creativas: 60 %, 40 %, 10 %… Tras varios intentos, descubrieron el dato real: solo el 2,5 % del agua es dulce, y de esa fracción, apenas un 0,007 % está disponible para su uso en ríos, lagos y humedales. Si toda el agua del planeta cupiera en un cubo, esa pequeña cantidad sería como una cucharilla de café. El asombro fue general.
A partir de ahí, fuimos descubriendo juntos qué es un río y cómo funciona. El alumnado aportó ideas muy completas: “un camino de agua dulce que baja desde la montaña al mar”, “un ser vivo que alimenta otros ecosistemas”. Comprendieron que los ríos no solo nos dan agua, sino también energía, vida y paisajes.
Después llegó el turno del juego de los sobres, la parte más esperada. Ocho participantes subieron al frente y abrieron los sobres misteriosos. Dentro aparecieron imágenes que debían clasificar: fauna y flora propias de un río sano —la rana, la trucha, el mirlo acuático, la efímera, la nutria o el aliso— y elementos perjudiciales —la basura, los cauces artificiales o los grifos abiertos desperdiciando agua potable—. El debate fue animado y las decisiones, muy razonadas.
Cuando todo parecía decidido, MISI les gastó una broma, pues apareció sobre la imagen del río con una cara muy triste, fingiendo que el grupo no había superado la prueba. Se hizo un silencio expectante… hasta que, con un gesto rápido del biólogo que realizaba la presentación, apareció MISI contenta. Los aplausos y las risas inundaron la sala.
A continuación, MISI les mostró un gran mapa de la Demarcación Hidrográfica del Miño-Sil, donde las etiquetas verdes señalaban los ríos en los que el proyecto ya se había realizado, y las blancas, los que aún esperan nuevos guardianes. Los niños y niñas de A Ponte siguieron cada explicación con atención y se mostraron orgullosos de formar parte de esa gran red de guardarríos.
Y llegó el momento de desvelar en qué consistirán las tres salidas al río para realizar investigaciones, los tres talleres en el aula —Ahorro de agua, Un viaje por mi río y Me gusta mi río—, y el Congreso Final en junio, coincidiendo con el Día Mundial del Medio Ambiente. MISI también les mostró la web del proyecto, donde podrán seguir su progreso y el de los demás centros participantes.
El momento más celebrado fue la entrega del merchandising. Mochila, gorra, chaleco identificativo, cuaderno MGMR y lápiz formaban el kit oficial del proyecto. Una alumna se fue colocando cada prenda entre aplausos y bromas de sus compañeros, hasta quedar completamente “equipada para las investigaciones en el río”.
Nos despedimos entre sonrisas, promesas de volvernos a ver y el eco de un mensaje común: cuidar los ríos es cuidar la vida.
¡Nos vemos en el río!

CEIP A PONTE (Ourense) – Primera jornada de investigación en el río Miño
El 18 de noviembre recibimos al CEIP A Ponte en la zona de Oira, en una mañana fría pero llena de energía y ganas de aprender. El alumnado llegó con una actitud ejemplar, deseando investigar, observar, preguntar y descubrir cómo funciona su río. Desde el inicio quedó claro que iba a ser una jornada llena de ciencia viva, humor espontáneo y mucha curiosidad.
La actividad comenzó en la estación del agua, donde el experimento de la depuradora captó toda su atención. Ver cómo cada capa filtraba el agua les ayudó a comprender conceptos fundamentales sin necesidad de explicaciones complejas. La demostración de la evapotranspiración, usando una bolsa en la rama de un árbol, dejó al grupo sorprendido al ver cómo las gotas se acumulaban en el interior. La anécdota más divertida llegó cuando varios alumnos afirmaron que el proceso de potabilización se llamaba “certifrugar” o “frutifugar”, porque “hay que darle vueltas para limpiarla”. El buen humor estuvo presente durante toda la estación.
En la estación de análisis físico-químico, midieron la temperatura del agua (13,3 ºC), el pH (7), el oxígeno disuelto (37–39 %), la conductividad (42) y la turbidez (0). Relacionaron de forma natural estos resultados con contenidos trabajados: la importancia del oxígeno para los seres vivos, la relación entre temperatura y gases, el papel de la lluvia y el funcionamiento de las EDAR y las ETAP. Uno de los momentos más cómicos ocurrió cuando un alumno quiso copiar los datos de la libreta de la monitora… sin darse cuenta de que pertenecían a un día distinto. La confusión y las risas sirvieron como una excelente lección sobre la importancia de comprobar los datos antes de darlos por válidos.
La estación de macroinvertebrados estuvo llena de emoción y descubrimientos. Como habían trabajado recientemente en el colegio los reinos biológicos, identificaron muchos organismos sin dificultad. La estrella absoluta del día fue un plecóptero adulto bautizado como “Josito”, que generó admiración y entusiasmo. También hubo momentos muy divertidos, como cuando un grupo tomó todas sus notas del revés sin darse cuenta y no pudieron dejar de reír al intentar leerlas. El instante más emotivo lo protagonizó un alumno con TEA, que observó cada detalle con serenidad y al finalizar se acercó para abrazar al monitor y pedir una foto juntos. #proyectosintegradores
El día terminó en la estación de biodiversidad, donde levantaron la red de camuflaje del acuario y uno de los alumnos exclamó un espontáneo “¡OH MY GOD!”, provocando risas. Identificaron peces, invertebrados y árboles del bosque de ribera, y se sorprendieron al relacionar frutos y hojas. Hubo confusiones divertidas, como cuando varios aseguraron que el roble daba “castañas”, quizá influyó el magosto aún reciente. Gabriel, el alumno con TEA, disfrutó especialmente la estación: se camufló bajo la red como un animal del bosque y luego ayudó a identificar huellas con gran precisión.
El CEIP A Ponte vivió una mañana llena de ciencia, observación, compañerismo y descubrimiento. Aprendieron investigando, experimentando y disfrutando de su río con una mirada más consciente.
#losmejoresguardarriosdeMISI
Volveremos a vernos muy pronto en la próxima actividad del proyecto, el Taller 1: “Ahorro de agua”
Galería de fotos CEIP A Ponte. Primera actividad en el río Miño.

Segunda actividad en el río Miño
Después de varios días de lluvia y con el río Miño bajando con bastante más caudal de lo habitual, el 4 de marzo regresamos al río con el alumnado y profesorado del CEIP A Ponte, en Ourense, para realizar la segunda actividad del proyecto Me Gusta Mi Río. Como medida de seguridad, y debido a la fuerza de la corriente, fue necesario reubicar ligeramente el lugar de trabajo buscando una zona más llana y accesible donde poder desarrollar las pruebas con tranquilidad.
A pesar de que había pasado bastante tiempo desde la primera visita al río, comprobamos con satisfacción que los niños y niñas recordaban muchos de los conceptos aprendidos en la primera actividad. Nada más llegar, presentamos la dinámica de la jornada: una yincana compuesta por once pruebas que debían superar trabajando en equipo. Cada prueba conseguida les permitía obtener una tarjeta, y con todas ellas, o con las que lograsen reunir, tendrían que descubrir un mensaje secreto escondido en las letras.
Durante toda la mañana los grupos fueron rotando por las cuatro mesas de investigación. En la mesa del agua, los jóvenes investigadores demostraron que habían trabajado los retos previos en el aula y sabían explicar con bastante claridad el funcionamiento del ciclo del agua. Uno de los momentos que más disfrutaron fue la elaboración de huellas en escayola, que realizaron con gran entusiasmo. También tuvieron que enfrentarse a una prueba contrarreloj relacionada con el funcionamiento de un filtro natural del agua, lo que generó bastante emoción entre los participantes. Durante el descanso algunos se acercaron con curiosidad a observar cómo se producía la condensación en las bolsas donde habían dibujado el ciclo del agua, comprobando así cómo el agua cambia de estado dentro de este proceso natural.
En la mesa de análisis físico-químico los grupos tuvieron que poner en práctica los conocimientos adquiridos durante la primera salida al río. El reto consistía en identificar cuál de varios botes contenía realmente agua de su río, utilizando para ello las pistas que ofrecen los parámetros físico-químicos. Este juego de los “botes misteriosos” despertó mucho interés entre el alumnado. También realizaron de nuevo las mediciones básicas del agua, comparándolas con las obtenidas en la primera visita. Algunos equipos incluso se dieron cuenta de que ciertos valores, como la temperatura, habían cambiado, lo que permitió hablar sobre cómo influyen las condiciones meteorológicas y el caudal del río en sus características.
En la mesa de macroinvertebrados acuáticos volvimos a comprobar que la primera actividad había dejado huella. Los niños y niñas recordaban conceptos como macroinvertebrado, bioindicador o ciclo de vida. A través de diferentes juegos tuvieron que describir las características de estos pequeños animales y reconocerlos correctamente. Durante la actividad pudieron observar distintos macroinvertebrados encontrados en el río, como tricópteros con estuche de piedras o de palos, odonatos, sanguijuelas, oligoquetos y zapateros, aprendiendo que la presencia de estos organismos nos ayuda a conocer la calidad del agua.
En la mesa de biodiversidad el alumnado se enfrentó a varias pruebas relacionadas con la fauna del río. El juego de búsqueda de animales utilizando prismáticos fue uno de los que más éxito tuvo. Las tarjetas que habíamos escondido previamente en el hábitat de cada especie ayudaron a los participantes a comprender dónde vive cada animal y qué relación tiene con el río. Además, esta actividad permitió recordar que las especies invasoras pueden causar graves problemas en los ecosistemas fluviales. Algunos niños se sorprendieron muchísimo al ver lo cerca que parecían los objetos al mirar por los prismáticos, extendiendo las manos como si pudiesen tocarlos. La emoción aumentó cuando llegó el momento de ordenar las tarjetas conseguidas para intentar descifrar el mensaje secreto de la yincana, algo que realizaron con gran entusiasmo y espíritu de equipo.
A lo largo de toda la jornada los grupos trabajaron cooperando entre ellos, formulando hipótesis, observando con atención y tratando de resolver cada reto como auténticos científicos. Aunque algún equipo estuvo algo más disperso que otros, en general el comportamiento fue muy bueno y mostraron interés por participar en todas las pruebas.
Antes de finalizar, realizamos de nuevo la medición de los parámetros físico-químicos del agua del río, obteniendo los siguientes resultados:
Temperatura: 9,2 ºC
Oxígeno disuelto: 34-35 %
pH: 6
Conductividad: 38
Turbidez: 0
Muchas gracias a todos y todas por vuestras ganas de aprender y por el entusiasmo con el que participasteis en esta segunda actividad en el río. Poco a poco vais descubriendo cómo funciona vuestro río y qué podemos hacer para cuidarlo.
¡Nos vemos pronto en el cole para continuar el proyecto con el taller “Un viaje por mi río”!
Galería de fotos. 2ª actividad en el río. CEIP A Ponte

El 14 de abril realizamos la tercera actividad del proyecto Me Gusta Mi Río con el alumnado del CEIP A Ponte, una jornada muy completa en la que pudimos cerrar el ciclo del agua trabajado a lo largo del proyecto.
La mañana comenzó con la visita a la EDAR de Ourense, una instalación de referencia que funciona bajo el concepto de biofactoría, donde no solo se depura el agua, sino que se recuperan recursos. Esta planta tiene capacidad para tratar las aguas residuales de una población equivalente de más de 200.000 habitantes, lo que permite entender la magnitud del proceso y la importancia de una correcta gestión del agua.
Durante la visita, el alumnado pudo comprobar cómo el agua que utilizamos en casa —la misma que en el taller 1 aprendimos a ahorrar y medir en grifos, duchas o cisternas— acaba llegando a este tipo de instalaciones, donde se somete a diferentes procesos para devolverla al río en el mejor estado posible. Esta conexión fue clave para que comprendieran que cada gesto en casa tiene una consecuencia directa en el medio natural.
Uno de los aspectos más interesantes fue descubrir que, además de depurar el agua, en la EDAR se recuperan materiales: las arenas extraídas se reutilizan en construcción, los lodos se transforman en compost para uso agrícola —especialmente en cultivos de cereal— y el gas generado en el proceso se almacena en un gasómetro y se utiliza como fuente de energía para el propio funcionamiento de la planta. Además, la instalación cuenta con placas solares sobre las cubiertas, lo que refuerza su modelo de sostenibilidad.
También les llamó mucho la atención ver la cantidad de toallitas que se retiran en el pretratamiento, lo que generó una reflexión muy clara sobre los hábitos domésticos. La profundidad de los decantadores, y el tamaño de las instalaciones dejaron perplejos a muchos niños y niñas. La visita permitió entender que lo que tiramos por el desagüe no desaparece, sino que debe ser gestionado.
Queremos agradecer especialmente la atención y las explicaciones de María Micaela e Iván, de Veolia, que supieron acercar el funcionamiento de la planta de forma clara y muy didáctica.
Tras la visita, realizamos un paseo de aproximadamente un kilómetro aguas arriba por el río Miño hasta la zona de actividades. Durante el recorrido, el alumnado pudo identificar especies del bosque de ribera como sauces, chopos, fresnos de hoja estrecha, arraclán, avellanos, robles y alisos, así como observar aves como ánades reales, cormoranes, andarríos chico, mirlos y pinzones.
Ya en la zona de actividades, y tras un descanso con chocolate caliente y bizcocho, comenzamos las actividades colocando una caja nido con el nombre del colegio, que quedará como símbolo de su paso por el proyecto y de su compromiso con la mejora de la biodiversidad del río.
A continuación, realizamos juegos educativos; por un lado, elaboraron “marcas de agua” calcando hojas reales con ceras de colores, lo que les permitió repasar e identificar especies vegetales; después, realizaron un juego de relevos en el que debían asociar distintos materiales utilizados durante el proyecto (pipetas, tiras de pH, tubos de ensayo, láminas de macroinvertebrados, fauna, huellas o elementos de ETAP y EDAR) con sus nombres correspondientes, desplazándose imitando animales del río como la garza real, el mirlo acuático, la trucha, la rana o el cangrejo… el alumnado destacó especialmente por su creatividad y entusiasmo a la hora de representar estos animales.
Esta tercera actividad permitió cerrar el proceso completo: desde el ahorro de agua trabajado en el aula, pasando por su análisis en el río, hasta comprender cómo se gestiona antes de devolverla al medio natural. Una jornada muy completa en la que el alumnado consolidó todo lo aprendido y reforzó su papel como guardianes del río.
¡Nos vemos en el río!
Galería de fotos. 3ª actividad en el río. CEIP A Ponte

CEIP A Ponte – Taller 1. Ahorro de agua
El lunes 2 de febrero el proyecto Me Gusta Mi Río llegó al CEIP A Ponte (Ourense) para trabajar con el alumnado de 5.º de Primaria en el primer taller de aula, dedicado a reflexionar sobre el uso del agua y la huella hídrica asociada a nuestros hábitos cotidianos.
Tras una breve introducción, repasamos con el alumnado el sentido del taller y los objetivos de la actividad. Los niños y niñas ya habían realizado previamente el Reto 2, por lo que tenían claro que el consumo de agua no se limita al que vemos y utilizamos directamente, sino que existe también un consumo indirecto ligado a muchos productos de uso diario. Uno de los ejemplos que más les sorprendió fue saber que para fabricar una camiseta pueden necesitarse entre 2.000 y 3.000 litros de agua, un dato que sirvió como punto de partida para el análisis posterior.
Con estas ideas en mente, comenzamos el trabajo práctico. El grupo se organizó en dos equipos de investigación, cada uno con una tarea diferente pero complementaria.
Por un lado, los científicos de campo se desplazaron por las instalaciones del colegio para auditar el consumo de agua, revisando grifos y cisternas. Durante el recorrido identificaron el número de grifos y cisternas del centro, que resultaron ser 46 y 37 respectivamente y analizaron su funcionamiento. El consumo medio de los grifos fue de 1,7 litros de media y también se encontraron 3 grifos que estaban goteando. El consumo medio de las cisternas se estimó, ya que se trata de cisternas de pulsador, estimándose su consumo entre 3 y 7 litros. Esta observación permitió debatir sobre el uso responsable de estas instalaciones y sobre cómo pequeños gestos diarios pueden marcar la diferencia.
Mientras tanto, los científicos de laboratorio permanecieron en el aula trabajando con datos reales para responder a una pregunta clave: ¿cuánta agua podría aprovecharse si se recogiera toda la lluvia que cae sobre el tejado del colegio durante un año? Para ello partieron de la precipitación media anual en Ourense, calculada a partir de datos de los últimos diez años de Meteogalicia, después de muchos cálculos se llegó a la conclusión de que en Ourense caen de media 883 litros por metro cuadrado. A continuación, midieron por satélite las superficies de los distintos tejados del centro (50 × 20 m, 38 × 23 m y 20 × 14 m), obteniendo una superficie total de 2.154 m². El resultado final fue claro: sobre los tejados del CEIP A Ponte caen aproximadamente 1.901.982 litros de agua al año.
Una vez finalizadas ambas investigaciones, llegó uno de los momentos más importantes del taller: la puesta en común de los resultados. Los científicos de campo explicaron los datos obtenidos sobre el consumo de grifos y cisternas, mientras que los científicos de laboratorio compartieron sus cálculos sobre la cantidad de agua que podría recogerse del tejado. Al relacionar ambas informaciones, el alumnado comprendió mejor la dimensión real del consumo de agua y coincidió en una idea clave: gastamos demasiada agua y es necesario reducir nuestro consumo para cuidar los ríos.
Con las conclusiones ya claras, el alumnado empezó a trabajar en la elaboración del material que dará continuidad al proyecto. Toda la información obtenida durante el taller deberá quedar recogida en el póster que llevarán al Congreso Final: desde los datos de consumo de agua detectados en grifos y cisternas del centro, hasta la estimación de la cantidad de agua que podría aprovecharse del tejado a lo largo de un año, sin olvidar cinco ideas concretas para reducir el consumo de agua tanto en el colegio como en sus hogares.
La sesión finalizó con una valoración muy positiva del trabajo realizado, destacando la implicación del alumnado, su capacidad para analizar datos reales y extraer conclusiones propias, así como la colaboración del profesorado durante todo el desarrollo del taller.
¡Nos vemos en el río!
Galería de fotos. CEIP A Ponte. Taller ahorro de agua

Taller 2. UN VIAJE POR MI RÍO
El 25 de marzo regresamos al CEIP A Ponte para realizar el taller 2 “Un viaje por mi río”, una sesión en la que el alumnado volvió a demostrar sus ganas de aprender y su capacidad para trabajar en equipo.
A través de distintos enigmas, los grupos fueron descubriendo cómo diferentes infraestructuras modifican el río. Uno de los aspectos que más les hizo pensar fue entender qué ocurre cuando se interrumpe el paso natural de los sedimentos. Comprendieron que estos materiales —como arenas, gravas o limos— son fundamentales para mantener las orillas, formar hábitats y alimentar otros tramos del río, por lo que bloquearlos puede provocar erosión en unas zonas y acumulación excesiva en otras.
También reflexionaron sobre los peces migratorios, especies que necesitan desplazarse a lo largo del río para completar su ciclo de vida. Descubrieron que obstáculos como presas o azudes pueden impedir estos movimientos, dificultando su reproducción y poniendo en riesgo sus poblaciones si no existen soluciones como pasos o escalas para peces.
Entre prueba y prueba, el alumnado debatió, compartió ideas y fue entendiendo que pequeñas decisiones en el diseño de una infraestructura pueden tener grandes consecuencias en el funcionamiento del río.
El ambiente fue muy participativo y dinámico, con equipos organizados, colaborativos y muy implicados en resolver cada reto. Disfrutaron del proceso, se ayudaron entre ellos y celebraron cada acierto como un logro colectivo.
Una sesión muy completa que les servirá para analizar su propio río y preparar la redacción que presentarán en el Congreso Final.
¡Nos vemos en el río!
Galería de fotos. CEIP A Ponte. Taller 2 «Un viaje por mi río»

CEIP A Ponte (Ourense) – Taller 3 “Me Gusta Mi Río”
El 21 de mayo regresamos al CEIP A Ponte para realizar el último de los talleres del proyecto Me Gusta Mi Río, una jornada en la que el alumnado pudo repasar y consolidar todo lo aprendido a lo largo de estos meses.
Tras visualizar el vídeo de la última actividad realizada junto al río Miño, presentamos el gran tablero de juego y comenzó una partida muy dinámica en la que los cuatro equipos avanzaban desde el nacimiento hasta la desembocadura superando preguntas relacionadas con la biodiversidad, las amenazas para los ríos, las infraestructuras hidráulicas y los beneficios que nos proporcionan estos ecosistemas.
Desde el inicio se respiraba un ambiente de sana competición. Todos querían responder, avanzar casillas y ayudar a su equipo a alcanzar la meta. Los participantes seguían con atención las respuestas de los demás grupos y estaban pendientes en todo momento de la posición de cada ficha sobre el tablero, lo que hizo que la partida resultase especialmente entretenida y emocionante.
A lo largo del juego demostraron recordar muy bien conceptos relacionados con infraestructuras como las ETAP y las EDAR, mientras que algunas preguntas relacionadas con fauna y flora les obligaron a pensar un poco más y a debatir las respuestas entre compañeros. Precisamente ahí estuvo una de las grandes virtudes de la actividad: en la oportunidad de repasar conocimientos y seguir aprendiendo de una forma divertida y participativa.
La partida estuvo muy igualada durante buena parte del recorrido, aunque finalmente fue el equipo naranja quien consiguió alcanzar la meta en primer lugar. Cada avance se celebraba con entusiasmo y la emoción se mantuvo hasta las últimas casillas.
Después llegó uno de los momentos más creativos del taller: la preparación de las canciones para el Congreso Final. Tras explicarles el reto, las ideas comenzaron a surgir de inmediato. En apenas unos minutos, los cuatro equipos ya tenían elaborados los primeros bocetos de sus composiciones, demostrando una enorme capacidad de trabajo en equipo e imaginación.
Lo más sorprendente fue que fueron ellos mismos quienes quisieron salir a presentar sus propuestas delante de toda la clase. Algunos grupos incluso incorporaron pequeñas coreografías, ritmos marcados con las manos y diferentes formas de interpretar sus canciones, llenando el aula de alegría, creatividad y buen humor.
Una de las anécdotas más divertidas de la jornada la protagonizó Gabriel, que inicialmente no veía con demasiado entusiasmo la idea de crear una canción. Sin embargo, a medida que avanzaba la actividad acabó participando junto a sus compañeros, implicándose tanto en la interpretación como en la coreografía.
El interés por el trabajo fue tal que algunos grupos pidieron folios adicionales para escribir la letra por un lado y comenzar a preparar por otro la partitura que querían interpretar posteriormente con la flauta. Además, antes de terminar, solicitaron volver a ver el vídeo de la última visita al río, disfrutando nuevamente de las imágenes y recuerdos de la actividad.
Una jornada muy participativa, divertida y creativa en la que el alumnado demostró que cada vez conoce mejor su río y que está preparado para compartir todo lo aprendido en el Congreso Final.
¡Nos vemos en el Congreso Final!
Galería de Fotos. CEIP A Ponte. 3º taller.

