CEP Menéndez Pidal. Bembibre.

MISI visita el CEP Menéndez Pidal

El pasado miércoles, 7 de febrero, MISI remontó las aguas del río Miño hasta encontrarse con el Sil en Os Peares y desde allí continuó su viaje hasta el río Boeza, a su paso por la localidad leonesa de Bembibre.

Llego con la ilusión de conocer a los niños y niñas del último cole que le faltaba por visitar en esta nueva anualidad del proyecto de Educación Ambiental “Me Gusta Mi Río, enséñame a cuidarlo”, promovido por la CHMS.

Los escolares de 6º de primaria del CEP Menéndez Pidal la recibieron con muchísima expectación y con enormes ganas de escuchar las enseñanzas de la gota viajera; en este sentido, destacamos que en pocas ocasiones hemos visto a niños y niñas tan atentos y absortos con todo lo que les venía a explicar MISI. Participaron con mucho entusiasmo en las actividades e hicieron  que la jornada transcurriese a la perfección, mientras se desvelaban las múltiples sorpresas que la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil tiene preparadas en este proyecto de Educación Ambiental.

Sin duda, fue una jornada inolvidable y por los comentarios y anécdotas que pudimos compartir con los alumnos/as y sus profesores/as estamos seguros de que van a llegar a ser unos maravillosos “cuidadores/as de ríos”.

Nos despedimos con ganas de vernos pronto para empezar nuestras investigaciones en el río Boeza y estrenar las mochilas, gorras y camisetas del proyecto pero, sobre todo, de cumplimentar el espectacular Cuadernillo de Investigación que les encantó.

¡Nos vemos en el río!

Los biólogos visitan el río

Acompañados como siempre por MISI, los biólogos visitaron varias localizaciones en el río Boeza en el entorno de Bembibre, como por ejemplo el entorno del área recreativa de San Román de Bembibre, la zona del azud en el entorno de las instalaciones deportivas así como otros lugares río arriba. En todas estas zonas el Boeza se mostró hermoso y con muchas posibilidades para realizar actividades de educación ambiental, pero tanto MISI como los biólogos decidieron descartar estas ubicaciones por la dificultad que presentaban para caminar por sus orillas debido a la presencia de multitud de cantos rodados. Estos cantos rodados son característicos de este paisaje y proporcionan cobijo a multitud de especies, pero complicarían en demasía el desplazamiento de los niños y niñas y la realización de las actividades.

De este modo, tras buscar y buscar, MISI y los biólogos por fin lograron encontraron un lugar que estamos seguros es el idóneo para realizar las actividades: dispone de mucho terreno llano por el que caminar justo al lado de las aguas del Boeza y presenta una gran biodiversidad.

Se trata de una zona del tramo medio del Boeza situada en Albares de la Ribera, a apenas 5 kilómetros del CEP Menéndez Pidal. Aquí el río fluye con velocidad atravesando un paisaje llano, un valle formado en las terrazas fluviales del propio río en las que existe actividad agrícola y ganadera, un hábitat en mosaico en el que dominan las especies arbóreas de hoja caduca, bien sean estas domésticas (manzanos, nogales, castaños…), o silvestres. Entre estas últimas dominan los chopos, que formas extensas choperas. Otras especies que podemos observar son los sauces, fresnos, alisos y saúcos.

En las aguas de este río, que nace en la llanura que forma la cubeta glaciar del Campo de Santiago en la Sierra de Gistredo, pudimos observar diversas especies de macroinvertebrados acuáticos a pesar de que todavía las aguas están muy frías. Sin duda los jóvenes investigadores podrán disfrutar observando durante las actividades esta fauna acuática que esconde su río.

Durante nuestra prospección también pudimos ver o escuchar algunas como el ratonero, la cigüeña, la paloma torcaz, el martín pescador, el mirlo acuático, el carbonero común, las lavanderas común y cascadeña, la curruca cabecinegra, el jilguero y los estorninos.

¡Nos vemos en el río!

El río Boeza

El río Boeza es un río del noroeste de España que nace en la llanura que forma la cubeta glaciar del Campo de Santiago en la Sierra de Gistredo (León), que está rodeada de picos de 2.000 m. Al salir de ella desciende por un cañón labrado sobre fuertes rocas formadas hace aproximadamente 500 millones de años, en el Ordovícico. Recorre 62 kilómetros desde su nacimiento hasta su desembocadura en el río Sil en Ponferrada pasando por los municipios de Igüeña, Folgoso de la Ribera, Torre del Bierzo, Bembibre, encontrándose en su margen derecha Congosto, y Castropodame y Molinaseca en su margen izquierda.

Este curso se puede dividir en tres tramos.

  • El primero se denomina Alto Boeza, tiene unos veinte kilómetros de altas pendientes y encajonamiento,
  • Segundo tramo: subcomarca, la «Ribera», en la que aparecen más enclaves poblacionales en el valle que se abre y que drena la cubeta de Bembibre en sentido NO-SE. En esta zona destacan las terrazas fluviales que conforman un relieve de acusada horizontalidad, formando un amplio valle de fondo plano, sólo dominado por los taludes de estas terrazas cuaternarias.
  • Tercer tramo o Bajo Boeza, de unos veinte kilómetros, en los cuales el río Boeza sigue su curso descendente, mucho más pausado, hasta su encuentro con el Sil en la propia ciudad de Ponferrada.

En gargantas a mayor altitud aparecen ejemplares de abedules y robles melojos. En el cauce bajo del río domina una vegetación muy diversa, con formaciones tales como saucedas, choperas y alamedas, fresnedas, alisedas, entremezcladas con cerezos silvestres y árboles procedentes de las antiguas huertas etc. Precisamente en Ponferrada el Boeza junto con el Sil forman unos cañones fluviales encajados en roca granítica que originan unas interesantes formaciones geológicas y ecológicas, en la zona conocida como Fragas del Boeza. El cañón que forma el Boeza es una formación geológica espectacular y área muy valiosa poblada por encinas, escobas y matorrales

Sus aguas son habitadas por especies como el barbo, la boga, el bordallo o escalo y el espinoso. Algunas aves ligadas a los cursos de agua que presenta una vega desarrollada, son el milano negro, el pito real, la oropéndola, el martín pescador, el mirlo acuático y limícolas como el andarríos chico. En cuanto a los mamíferos destaca la presencia del armiño y sus parientes, la marta y el turón. 

¡Nos vemos en el río!