Para la última actividad en el río MISI nos tenía reservada una sorpresa. En esta ocasión no iríamos directamente al punto de las actividades en el río Miño, sino que previamente visitaríamos dos infraestructuras relacionadas con la gestión del río, el CECU (Centro de Control de Cuenca de la CHMS) y un punto SAICA (Sistema Automático de Información y Calidad del Agua)
En el CECU nos recibieron muy amablemente los técnicos que allí trabajan, contándonos con el apoyo de unas enormes pantallas, un breve resumen de los trabajos más destacados que allí se realizan. Desde el CECU vigilan de modo permanente el estado de los embalses, el nivel y volumen de los ríos y la calidad de las masas de agua de la demarcación. Al CECU llegan miles de datos del estado del agua de toda la red de control (100 estaciones SAI y 13 estaciones SAICA), y allí los técnicos los analizan y establecen medidas para mantener y mejorar la calidad del agua y para proteger a la ciudadanía de posibles subidas del caudal que pongan en riesgo infraestructuras o vidas humanas. Esta tecnología permite actuar de forma rápida y coordinada ante posibles avenidas o sequías, de modo que nos ayuda a minimizar el impacto de estas adversidades y, también contribuye a que podamos realizar una gestión más responsable de los recursos hídricos de la cuenca. Los jóvenes investigadores del CEIP Amadeo Rodríguez Barroso pudieron comprobar que la tecnología y las matemáticas son imprescindibles para poder realizar esos trabajos tan importantes. Pero, ¿de dónde vienen todos estos datos que llegan al CECU? La respuesta la obtuvieron en la segunda parte de la visita.
A continuación, nos dirigimos a un punto SAICA, donde los niños y niñas pudieron comprobar que los datos que vieron en el CECU se generan en estaciones como esa: el SAICA toma datos del estado químico y ecológico del agua, y dichos datos viajan en tiempo real hasta CECU. Aquí podéis consultarlos: http://saih.chminosil.es/index.php?url=/datos/ficha/estacion:N010/area:HID
El técnico de la estación explicó a los niños y niñas el funcionamiento de la estación y los parámetros que allí se miden. Por su parte, los niños y niñas se dieron cuenta que muchos de esos parámetros también los midieron ellos con MISI en el río, de un modo más artesanal, pero igualmente importante: pH, oxígeno disuelto, turbidez, temperatura… El SAICA mide todo eso y muchas más cosas, pero gracias a una tecnología muy moderna con sensores y aparatos muy precisos, y caros.
Posteriormente regresamos a nuestro lugar habitual de actividades en el río y allí los niños y niñas realizaron las últimas actividades educativas, en las que tuvieron que demostrar que durante el proyecto han aprendido a cuidar su río y que están a punto de convertirse en unos geniales cuidadores y cuidadoras de ríos.
¡Nos vemos en el último taller en el cole y en el Congreso Final!


