En un soleado día de primavera, nos dirigimos con los alumnos y alumnas de 5º de primaria del CEIP Anexa para visitar la EDAR de Lugo. Dado que el tiempo acompañó, pudimos realizar la actividad tal y como había sido programada: mientras dos grupos visitaban la EDAR, los otros dos realizaban una ruta por la orilla del río Miño hasta el Caneiro do Vilar, en Conturiz, observando la biodiversidad y realizando actividades educativas, dejando huella positiva, como por ejemplo colocando una caja nido con el nombre del cole como símbolo de su compromiso para cuidar el río y su biodiversidad.
En la planta nos recibieron los técnicos Araceli y Hugo, a quienes queremos agradecer su profesionalidad, amabilidad y buen hacer. Antes de visitar la planta, el alumnado recibió una charla muy interesante y amena en la que se le introdujo en el funcionamiento de la EDAR y los distintos procesos e instalaciones a visitar. Una de las cosas que más les sorprendió fue observar un matraz en el que flotaba una masa parda y gelatinosa, que parecía agua residual, pero resultó que eran cientos de millones de pequeños microorganismos cuyo trabajo, como pudieron comprobar posteriormente, es vital en la depuración de las aguas residuales. Además, pudieron ver imágenes al microscopio de esos seres, lo que les dejó enormemente sorprendidos.
En la planta recorrimos primeramente los enormes túneles que la recorren bajo tierra, para comenzar ya en la superficie en la zona de Pretratamiento, donde entran las aguas residuales. El cuidado del medio ambiente es primordial en esta planta y por ello en esta zona están confinados los puntos de producción de olores y, se han instalado sistemas de desodorización, así como de reducción de los niveles de ruido. Además, en la parte externa que rodea a la planta se han plantado especies autóctonas, minimizando el impacto visual.
Realizamos el recorrido siguiendo la línea de agua (pretratamiento, decantación primaria, reactor biológico, decantación secundaria) y también la línea de fangos por donde discurren los residuos sólidos que se van generando en cada uno de los procesos, siendo la digestión anaerobia una de las que más llamó la atención de los niños, sobre todo cuando los técnicos abrieron una llave de toma de muestras y pudieron apreciar el color, calor y olor del líquido que salía. Después vieron como ese lodo se deshidrataba y secaba para ser reutilizado posteriormente en la agricultura, para cultivos forrajeros.
Los niños y niñas se sorprendieron y aprendieron mucho a lo largo de la visita, pero sobre todo entendieron que cada gesto individual es importante, y lo que hagamos en nuestros hogares o colegios cuando utilizamos los inodoros o fregaderos, tiene su reflejo en el funcionamiento de la EDAR. Entre todos y todas podemos lograr un mundo más sostenible y lógico: cuidando el agua y los ríos que la transportan, estaremos cuidando del medio ambiente y de nuestra salud.
¡Nos vemos en el Congreso Final!


